Historia de Mark Zuckerberg: claves del éxito de Facebook

¿Quién no conoce a Mark Zuckerberg? Uno de los hombres más ricos del mundo según la revistas Forbes. Pues, su historia con Facebook tiene cierta estructura que, desde un inicio, direccionó a esta red social a ser la mejor en todo el mundo. ¿Quieres conocerlas?

1. Desde el principio Facebook se abrió a los desarrolladores externos

Esto permitió el desarrollo de aplicaciones de terceros, sobre todo juegos. ¿A quién no le han invitado a jugar al Candy Crush, Mafia Wars o no ha recibido mensajes para unirse a las numerosas granjas de animalejos varios?

2. Facebook ha sabido evolucionar como ninguna otra red social 

Desde los numerosos cambios en la gestión de la privacidad hasta el botón de «Estoy bien» en caso de atentados o catástrofes, pasando por los nuevos emoticonos adicionales al «me gusta», Facebook ha demostrado que es capaz de escuchar a sus usuarios y adaptarse a sus necesidades.

3. Facebook tiene masa crítica para ser rentable publicitariamente. 

Mark Zuckerberg ha demostrado que la monetización de Facebook le preocupa, por eso ha ido desarrollando diferentes formatos publicitarios y servicios para que las empresas puedan contactar con sus clientes, sistemas que otras grandes redes sociales como Twitter todavía tienen en pañales. Facebook se ha preocupado de hacer espacio para las empresas y de no permitirles romper la privacidad de sus usuarios, al menos sin el consentimiento de éstos.

4. Mark Zuckerberg tiene claro su objetivo. Ser la red social de referencia

Y eso es algo que los accionistas le agradecen. Su salida a Bolsa fue todo un acontecimiento acogido con entusiasmo por el mercado. Sus acciones no han experimentado el derrumbe de otras sonadas salidas al mercado, y sus beneficios mejoran trimestre a trimestre.

Comprar WhatsApp o Instagram reforzó su posición en redes que, aunque no eran competencia directa, podían hacerle cosquillas y que hoy son vistas como servicios complementarios, pero no sustitutivos, de Facebook. Y todo gracias a un principio expresado por el propio Mark Zuckerberg: «Lo que importa no es qué queremos saber nosotros de la gente, sino qué quiere saber la gente sobre ella misma».

Ni siquiera el todopoderoso Google ha podido plantarle cara a Mark Zuckerberg. Google+ fue un rotundo fracaso que ha quedado en el cementerio de Google, y cualquier startup que pretenda ser el «nuevo Facebook» a día de hoy despierta ataques de hilaridad en los posibles inversores, que se limitan a darle unas palmaditas en la espalda al desquiciado emprendedor al que se le ocurra semejante cosa, mientras piensan «pobrecillo, la de tortas que te vas a llevar». Por supuesto, hay muchas cosas criticables en Facebook.

¿Conclusiones?

Al final, este chico con pinta de nerd, con sus sudaderas y sus zapatillas de deporte se ha comido el mundo, y lo ha hecho sin ser «emprendedor en serie» ni otras chorrad cosas por el estilo. Tuvo (presuntamente) una idea, la idea era buena y siguió con ella hasta el final. No se planteó su negocio como «voy a crecer hasta que Google me quiera comprar» ni otras cosas que todavía están, por desgracia, en la mente de muchos.

Deja un comentario